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Monthly Archives: octubre 2007

Pese a que la tala indiscriminada hace que cada vez mengüe más, el Amazonas, el llamado “Pulmón de la Tierra” encierra secretos biológicos dignos de descubrirse y de documentarse. Lamentablemente, mucha de estas criaturas se extinguirán antes de que podamos siquiera, documentarlas y muchas de ellas (especialmente las plantas) pueden encerrar el secreto para curar enfermedades como el SIDA o el cáncer. Puede que este alegato ecologista sea lo políticamente correcto hoy día, pero quien me conoce bien, sabe que yo siempre he sostenido estas posturas antes de que se pusiesen de “moda”.

El Amazonas es hogar de animales sorprendentes como el Boto o como la Ambripígida, un insecto que parece sacado de “La Guerra de los Mundos”. Muchas zonas del Amazonas no han sido holladas por el pie del hombre y esas zonas encierran multitud de animales y plantas todavía por catalogar. Como se ve, el Amazonas es una cantera de “críptidos” y surtirá a esta bítacora de más monstruos en el futuro…

Cuentan los Indios del Amazonas que en las profundidades de la selva habita el Mapinguari, un antiguo chamán indio que por sus malas artes con la magia se vio convertido en una criatura horrible: una especie de oso con rostro humano, pelo rojizo, pies invertidos, dos bocas (una de ellas en el abdomen), inmune a las balas y con un hedor terrible. Combina la marcha cuadrúpeda con la bípeda. Para muchos científicos es una leyenda, un cuento que los abuelos cuentan a sus nietos al calor de una hoguera. Para otros, como el zoológo brasileño David Oren es un animal real y lo hace amparándose en los cerca de 100 testimonios que ha recogido de personas que afirman haber visto al animal o que han visto indicios de su existencia: heces, huellas o plantas mordisqueadas.

Pero, ¿Qué es el Mapinguari? Para muchos se trata de una versión brasileña del Bigfoot o del Sasquach norteamericano, aseverando sin duda que se trata de una especie de gran simio que habita por toda América. A favor de esta teoría se encuentran indicios como el Mapinguari alterna la marcha bípeda con la cuadrúpeda y sus rostro humanoide (considerando al simio como estrechamente emparentado con el ser humano). Además, de los tres continentes que albergan simios (África, Asia y América), dos albergan una especie de gran simio. Falta por tanto, un gran simio americano y muchos ven en el Mapinguari el “primo” americano del Orangután, el Gorila o el Chimpancé.

Sin embargo la teoría que más fuerza ha cobrado es que la que sostiene David Oren y la que es aceptada por la mayoría de los Criptozoólogos de hoy día: el Mapinguari es un Megaterium, una especie de perezoso gigante al que se cree extinto desde hace 9.000 años. A favor de esta teoría se fundamenta lo que sabemos del Megaterium por el registro fósil y por algo de zoología comparada (viendo un poco a los perezosos de hoy día). Sabemos por el registro fósil que el Megaterium podrían andar a dos y a cuatro patas (se erguía sobre sus traseras para alimentarse de las ramas de los árboles), poseía un pelo rojizo y su piel era dura, lo cual le haría inmune a balas de poco calibre. El asunto más espinoso es la segunda boca del Mapinguari, que Oren cree que puede ser una glándula que le permitiría marcar su territorio, por ejemplo. Respecto a su mal olor, este podría ser por la glándula abdominal o por que los perezosos actuales, al ser tan lentos, llegan a criar hongos en su pelaje lo que les hace desprender un olor desagradable. Podemos suponer que el Megaterium también tenga hongos en su rojizo pelaje debido a su lentitud. Así pues, los testimonios parecen indicar a que el Megaterium dio esquinazo a la extinción en las frondosas selvas del Amazonas.

Muchos zoológos que creen que el Mapinguari es un puñado de leyendas (despreciando así los testimonios de Oren, muchos de ellos tomados de indios que conocen la zona y a la fauna que habita en ella) acusan a los Criptozoólogos de modificar la realidad a su antojo para hacer encajar al Mapinguari con el Megaterium. Se apoyan en que el Mapinguari es un ser sanguinario, mientras el Megaterium era un herbívoro pacífico. Bien, cuando el Gorila era más un mito que una realidad zoológica, se le achacaba un comportamiento violento y sanguinario, cuando a día de hoy, se ha documentado que es un bonachón herbívoro en lugar de un violento carnicero.

Sea lo que sea, los testimonios recogidos y los indicios fósiles dan la razón a Oren. Las selvas del Amazonas son el lugar ideal para que el Mapinguari sobreviva, solo hace falta que los testimonios e indicios fósiles se vean complementados por una prueba contundente que demuestre que Oren, los criptozoólogos y los locos que les creemos tenían razón.

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Siempre por estas fechas suelen aparecer en los medios de comunicación noticias sorprendentes, muchas de ellas relacionadas con el mundo del misterio: el avistamiento de una pantera negra en Mijas es uno de ellos.

En efecto, un ciudadano extranjero ha denunciado haber avistado un enorme felino de color negro en las inmediaciones de Mijas y además lo sostiene con pruebas: un par de fotos tomadas por su telefóno móvil. Referente a la fotografía podemos decir que es la típica prueba de existencia de un críptido: mal enfocada y de una baja calidad. A pesar de todo, la “alarma” ha cundido y la Guardia Civil se ha lanzado a la caza y captura del felino, pero no han encontrado nada.

 ¿Qué es lo que captó aquel guiri? Está claro que nos encontramos ante un felino, pues varios testigos lo han visto trepar a árboles. El color de la piel nos indicaría que nos encontramos ante una forma melánica, es decir un ejemplar que sufre un exceso de melanina (la sustancia que da el color negro a la piel o el pelaje). Actualmente hay dos especies felinas en las que se han documentado formas melánicas: el leopardo y el jaguar.

¿Cómo llega un leopardo o un jaguar negro a la Costa del Sol? Solo hay una: alguien lo tenía como mascota y bien por abandono, bien por que el animal haya escapado. Nos encontraríamos ante un animal cuyo origen no puede ser muy claro, en lo que a temas de legislación se refiere (la legislación española es muy clara en temas referentes a la tenencia de animales de esta carácteristica).  No sería el primer felino que anda por donde no debe, de hecho el año pasado se buscaba a una leona por el norte del país.

Quien esto escribe tiene otra teoría y es que la Bestia de Exmoor ha llegado a España. En efecto, cada vez son más los británicos que viven en España y nos encontramos ante el trasplante de este críptido de la campiña inglesa a la Costa del Sol. Desde el pasado siglo se ha especulado mucho con la existencia de panteras negras en el Reino Unido, estos animales llegarían a la campiña tras escapar de circos, zoológicos o casas de particulares que los tenían como mascotas. A estos grandes felinos negros (de los cuales se han documentado ataques)  se les ha llamado la Bestia de Exmoor.

Con esto no queremos decir que haya un grupo de panteras negras pululando por la Costa del Sol, sin duda, el turista captó algo, pero con la mala calidad de la foto sin duda el turista pudo captar por ejemplo, un gato negro de gran tamaño a una gran distancia y identificarlo con la Bestia de Exmoor. Aunque tampoco podemos descartar el hecho de que sea una pantera.

La Guardia Civil no la ha capturado todavía al felino, como tampoco capturaron a la leona del año pasado.  Este misterio tiene visos de acabar igual: un par de apariciones, una foto desenfocada como única prueba y luego, el felino desaparece y se archiva el caso. Desde esta bítacora no debemos de reclamar un mayor control acerca del número de felinos u otros animales que estén en manos privadas, pues muchas veces las instalaciones que los contienen no son las adecuadas y puede desenvocar en que tengamos a un peligroso depradador rondando por nuestros montes.