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Abro este pequeño post para presentar disculpas a todos mis lectores acerca de mi imposibilidad de subir nada nuevo acerca de temática criptozoológica.

Quisiera hacerme eco de una noticia publicada recientemente en una prestigiosa revista científica acerca de la clonación de especies extintas. El único requisito es que  el ADN tenga una antigüedad inferior a los 10.000 años,  lo que descarta a los Dinosaurios.  La idea no es nueva ni descabellada: La posibilidad de clonar Mamuts está a la orden del día y científicos españoles han logrado clonar a una subespecie de cabra montesa, el Bucardo. Por desgracia el animal solo sobrevivió diez escasos minutos.

Los animales que podrían “resucitar” serían estos:

Rinoceronte Lanudo.

Gliptodonte. Una especie de Armadillo gigante

Megatherium. Especie de Perozoso gigante. Se le identifica con el Mapinguari

Tigre dientes de sable

– Oso de Cara Corta

– Lobo de Tasmania. Muchos testimonios creen que no se ha extinguido.  Su clonación ha sido tratada en artículos anteriores.

– Alce irlandés. Enorme cérvido de gran cornamenta.

– Moa. Especie de avestruz gigante que habitaba en Nueva Zelanda antes de la llegada de los Maoríes. Se creen que siguen vivos hoy en día

Dodo.

Y la más polémica de todas y que no debería de estar incluido en este blog y en esta lista al ser un tipo Humano:

Hombre de Neanderthal

Sin más, no creo que muchas especies como el Alce irlandés o el Gliptodon vuelvan a caminar entre nosotros al ser animales con un tamaño muy superior a las especies que podrían ser sus madres anfitrionas, especialmente destacable en el caso de el Armadillo o el  Perezoso gigante cuyos parientes mas cercanos son enanos como ellos.  El Neandertal seria polémico pues suscitaría un debate ético al poder clonarse aprovechando vacíos legales. Y finamente cerramos con una pregunta ¿Es lícito traer a un animal de la extinción para exibirlo como si fuese una atracción de feria?

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Durante toda la breve existencia de este blog hemos “viajado” a partes del mundo salvajes y en muchas ocasiones, poco exploradas por el Hombre (la Amazonia, las Selvas del África Central, los desiertos de Australia…). Y sin embargo,  no debemos de irnos muy lejos para encontrarnos cara a cara con el misterio. Curiosamente, este críptido ha permanecido oculto en las nieblas de la Criptozoología hasta que el programa Cuarto Milenio del siempre genial Iker Jímenez lo puso de relieve hace ya un tiempo (el programa se emitió el siete de octubre de 2007) 

En Sierra Morena, en el Sur de España, le gente del campo habla de una criatura llamada  Saetón. El Saetón es descrito por todos los testigos como una serpiente de más de dos metros de largo, de un color que oscila entre el verde y el negro, con pequeños apéndices en los extremos de su cuerpo, la capacidad de volar y muy, muy venenosa y agresiva. Su descripción no encaja con la de cualquier ofídeo que habita en Sierra Morena.  Muchos testigos atribuyen al Saetón la capacidad para hipnotizar a sus desdichadas víctimas. Habita en zonas húmedas.

¿Qué es el Saetón?  Muchos investigadores tienden a pensar que el Saetón es un animal real y le dan un origen cuanto menos, exótico. El Saetón sería en realidad una suerte de Cobra traída por los musulmanes para guardar Sierra Morena del avance de los Cristianos, sería así un arma biológica de la cual los andalusíes se protegerían  introduciento animales como el Meloncillo, una especie de mangosta que fue introducida en España durante la dominación mahometana.  El punto flaco de esta teoría es que no se conocen en la epóca técnicas de cautividad y manutención lo suficientemente avanzadas para permitir la cría de un número lo suficientemente alto de cobras como para que sobrevivan hasta nuestros días.

Los biólogos creen que el Saetón es una criatura creada por la colectividad a partir de testimonios de avistamientos de animales perfectamente documentados por la ciencia.  Básicamente el Saetón sería la mezcla de tres especies de reptiles documentadas en Sierra Morena.

La primera de estas especies sería el Eslizón. El Eslizón, pese a que su aspecto puede recordarnos al de una serpiente, es en verdad un largato cuyas patitas está atrofiadas y aparecen como apéndices en los extremos de su alargado cuerpo. Sería el Eslizón el que aportaría el aspecto del Saetón: brillante y con unos apéndices a los extremos.  No es venenoso.

A la Culebra Bastarda debería la pigmentación (durante su juventud presenta una tonalidad verde para tornarse oscura, casi negra, según va envejeciendo) y el tamaño y grosor (son animales que pueden alcanzar fácilmente los dos metros de largo). Posee veneno, pero no el suficiente para matar a animales de gran tamaño tal y como afirman los testimonios.

Y para finalizar, su ponzoña la recibiría de la Víbora Cornuda. Se han documentado que las Víboras Cornudas cuando el calor aprieta en verano (fenómeno muy frecuente en Sierra Morena) se cuelgan en los árboles para estar más frescas y en este período (que recibe el nombre de “cuelgue”) se producen ataques a caballerías y jinetes. Cabe decir que una mordedura de víbora en un lugar determinado puede llegar a matar a un hombre o un caballo.

Pese a que los datos más conservadores arrojan la cifra de ocho millones las especies que pueblan la Tierra (de las cuales se han documentado un millón) todo parece indicar a que el Saetón es un animal creado por la colectividad a partir de avistamientos de distintos animales. La capacidad de hipnotizar y de volar han sido atribuciones que la colectividad ha atribuido siempre a los ofídeos y todo parece indicar que ninguna serpiente misteriosa se oculta en Sierra Morena. Feliz Navidad.

Al calor de la película Parque  Jurásico  se ha especulado con la posibilidad de devolver a la vida a especies ya extintas, si a eso le unes el hecho de que tu ADN se conserve muy bien gracias a las bajas temperaturas del medio en el que vivías resulta que tienes todas las papeletas para ser el primer animal extinto devuelto a la vida.  Y esto es lo que pasa con el Mamut.

Y es que  cada vez que aparecen los restos congelados de uno de estos gigantescos elefantes peludos se recuperan más y más moleculas de ADN,   se vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de devolverles a la vida mediante la posibilidad de clonarlo.  Los últimos descubrimientos en Siberia y Alaska facilitarían más este proceso…

¿Pero como sería el proceso?  Para empezar, el ADN de Mamut sería fusionado con el óvulo de una hembra de Elefante Asiático (el animal más parecido en la actualidad al Mamut) y luego  implantado en el útero de una hembra de esta especie. Al cabo de un tiempo, el pequeño Mamut nacería por cesárea.

Sin embargo la técnica presenta algunos problemás científicos y éticos. El primero de ellos es que nunca se ha intentado clonar un elefante, así que la técnica se antoja compleja, muy compleja.  El Mamut era un animal  más grande que el Elefante Asiático, por lo que se plantea la posibilidad de que un Bebé Mamut sea más grande que un Bebé Elefante y demande más nutrientes al cuerpo de su madre. Y otro problema sería establecer en que momento de la gestación el Mamut sería viable. Y a todo esto ¿Sería ético devolver a la vida a un animal extinto con el único fin de convertirlo en una atracción de feria? De hecho, ya se ha construido un Parque Temático en Siberia dispuesto a albergar a uno de estos animales, junto con algún Rinoceronte Lanudo que se obtendría mediante la clonación.

Pero a lo mejor no haya que recurrir a caras técnicas  de clonación para devolver a la vida a un Mamut. Quizás no se hayan marchado y permanezcan ocultos en los bosques de Siberia y Alaska. Al menos esto es lo que nos cuentan numerosos reportes.

En Siberia, los cazadores de la tundra llevan informando de la presencia de grandes bestias peludas durante el S.XIX. Ya en el S.XX, concretamente en 1946, un hombre de negocio francés aseguró haber dialogado con un  trampero para el cual los mamuts formaban parte de su realidad.

Y en Alaska, encontramos informes de presencias de Mamuts en el S.XIX y enel S.XX se documenta el uso de defensas de Mamut en las construcciones de los Esquimales (aunque esto lo único que indica es que los esquimales buscan restos de Mamut buscando aprovechar su márfil)

Sea como sea, desde esta Bítacora se busca dejar a cada uno de nuestros queridos lectores (los cuales espero sepan entender mi ausencia) su impresión acerca de si el Mamut debe de ser clonado o no o de si todavía no se ha extinguido o sí…

Si de algo ha carecido esta bítacora ha sido de referencias a críptidos que habitan el fondo del mar. Hemos “perseguido” Monstruos por las enigmáticas aguas del Lago Ness, los ríos de China, las selvas de África Ecuatorial, el Amazonas, Australia, América Central y el Caribe… y apenas hemos tocado la temática de los Críptidos que viven en el fondo del mar (si acaso con el Gambo). Y es posiblemente en el fondo de nuestros mares donde más y más especies animales y vegetales esperan al Ser Humano para ser documentadas.

Viene esta introducción por que cone ste artículo pretendo redimirme de mi ausencia de artículos de temática marina con uno dedicado al Críptido más popular que nada por los siete mares: el Kraken.

Posiblemente el Kraken sea el “Monstruo” que más presente está en nuestros subsconscientes y uno de los Críptidos más populares junto con Nessie, el Yeti, el Bigfoot o el Chupacabras, habiendo pasado todos ellos ya por esta bítacora. Y le ha llegado el turno al Kraken.

¿Qué es el Kraken? La enorme presencia de esta criatura en nuestro imaginario popular gracias a libros como 20.000 Leguas de Viaje Submarino, películas como Piratas del Caribe 2: El Cofre del Hombre Muerto o Furia de Titanes así como en una película llamada La Bestia, protagonizado por William Petersen (el sesudo Grissom de C.S.I.). Todas las adaptaciones recogen la misma tipología animal: un enorme calamar que usa sus tentáculos para hundir a algún barco y devorar a su desgraciada tripulación.

Las primeras referencias al Kraken los encontramos en manuscritos noruegos e islandeses, en cuyas costas aparecía sembrando el pánico. Se dice que cuando la totalidad del cuerpo del Kraken emergiese de las aguas comenzaría el Ragnarok. Mientras tanto, el Kraken atacaría barcos devorando a sus tripulantes, mientras los pocos supervivientes vuelven para contar su aterrador encuentro ante la muerte al calor de una buena chimenea.

¿Qué es el Kraken? Pues lo más gracioso de todo esto es que se han documentado una especie de molusco que concuerdan exactamente con el Kraken: el Calamar Gigante, un monstruo que habita las profundidades marinas y que sostiene duelos en los fondos marinos con otro coloso marino mucho más conocido: el Cachalote. Poco o nada se sabe de este animal, salvo su anatomía que se ha podido averiguar por los ejemplares muertos que caen en redes de pescadores o que aparecen muertos en la playa. Esto se debe a que estos animales cuando suben la sueprficie la descompresión les ha hecho daño y les acaba matando. El único ejemplar vivo fue capturado por un equipo japonés. El ejemplar acabó muriendo al poco de ser capturado.

¿De dónde viene la leyenda de su agresividad? Si uno de estos animales cuando llega a la superficie a muerto o le queda muy poco, ¿Quién ha atacaba los barcos vikingos? Muy sencillo, los vikingos al ver un animal de esas dimensiones muerto en sus playas o en sus redes debieron de atribuirle a dicho animal una ferocidad tremenda (cosa que es cierta) e atribuirle la capacidad de hundir barcos.

El Kraken es un Críptido que ha cruzado la barrera del Mito para convertirse en Ciencia. Un ejemplo de que no debemos de desechar a priori, los animales que aparecen descritos en polvorientos manuscritos…

 

A continuación os dejo un vídeo de la televisión japonesa acerca de la captura de un calamar gigante vivo (una hembra joven que no vivió mucho tiempo):

 

El Chupacabras es posiblemente uno de los misterios más atrayentes para los amantes de lo paranormal. Criptozoológos, Ufólogos y hasta Demonólogos han abordado este problema y le han intentado darle una solución, pero desde que se documentasen los primeros ataques en 1990 hasta hoy día el misterio sigue vigente.

Las descripciones más frecuentes apuntan a un ser de no más de un metro de altura, de piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones y cabeza ovalada. En otras descripciones la cabeza ovalada es sustituida por un rostro canino, tobillos largos como los de un canguro y una hilera de espinas recorriendo su encorvado lomo. 

Los primeros ataques se han documentado en Puerto Rico en 1992, cuando los diarios boricuas se hicieron eco de ataques a cabras, pájaros y caballos a manos del que por aquel entonces se denominaba  Vampiro del Moca. Las autoridades puertoriqueñas sospecharon desde un primer momento de grupos satánicos, aunque luego se empezó a hablar de la criatura descrita arriba.

Los ataques del Chupacabra tienen un patrón común: el animal atacado suele presentar un solo agujero en su cuello y no presenta sangre, ni los dueños ni los perros encargados de la guarda de la granja o del rebaño no detectan ningún ruido por lo que los testigos y los avistamientos son escasos.

Luego de extenderse los ataques por todo Puerto Rico, los ataques se extendieron por toda América Latina, incluyendo el Sur de los Estados Unidos y se han llegado a documentar ataques en España o Italia. Tanto en México, Estados Unidos y Puerto Rico, el Chupacabras se ha convertido en un icono de la cultura pop y ha dado lugar a un ingente merchandasing.

Las soluciones que se han dado acerca del origen del Chupacabras son numerosas. El hecho de que muchos de los ataques de esta criatura vengan precedidos del avistamiento de luces en el cielo han colocado al Chupacabras en el objetivo de los Ufólogos, quienes creen que puede ser una entidad de origen Extraterrestre, estando relacionada la existencia del Chupacabras con el fenómeno OVNI.

Muchos Demonológos (sabios dedicados al estudio de los pobladores del Infierno) creen que es un Demonio liberado para castigar los pecados de la Humanidad.

Sin embargo, debido a la naturaleza de esta bitácora debemos de considerar al Chupacabras como un animal. En este caso tenemos dos vertientes: una que aboga por la que fuese un Animal Desconocido para la ciencia inclasificable en los órdenes zoológicos actuales y la otra con que fuese un Experimento genético, no se nos debe de olvidar que el Chupacabras fue visto por primera vez en Puerto Rico, controlado por los EEUU y donde está instalado el Telescopio de Arecibo. Se cree que los EEUU realizaron una serie de experimentos que dieron como resultado al Chupacabras que acabaría escapando de su cautiverio, sembrando el terror por América del Sur.

Los aficionados a estos temas esperamos una prueba contundente que demuestre que este animal es real o es una leyenda urbana (quizás el cadáver de un ejemplar, como el cazado por un granjero salvadoreño cuyo esqueleto se extravió). Personalmente, creo que el Chupacabras tiene más que ver con las luces en el cielo y con el fenómeno OVNI que con cualquier animal de la Tierra.

Dad un paseo por el zoológico de vuestra ciudad y si teneís la suerte de contar con un zoo serio y con una buena colección de animales, observad al Dragón de Komodo, con sus tres metros de longitud. ¿Grande, verdad? No obstante, se le llama Dragón por algo. Pues este animal se quedaría convertido en una lagartija si las teorías del criptozoológo australiano Rex Gilroy tienen un viso de realidad, pues existiría un reptil mucho más grande: el Megalania Prisca.

Con cerca de 7 metros de longitud, el Megalania Prisca era lo más parecido a un Dinosaurio vivo que haya visto alguna vez el Hombre, de hecho, el Megalania poblaba las llanuras australianas cuando el Ser Humano llegó a Australia y presuntamente se extinguió hace 40,000 años. Su dieta era carnívora, era el depredador más grande de Australia en su tiempo y  se alimentaba de animales como el Diprotodon (una especie de Wombat gigante), pequeños reptiles, pequeños mamíferos, pájaros y huevos.  Y puede que algún desprevenido aborigen.

Fue descubierto y documentado para la ciencia en el S.XIX de la mano del Paleóntologo Sir Richard Owen. Este nombre significa “Antiguo Carnicero Gigante”. Está emparentado con el Varano Gigante Australiano y no con el Dragón de Komodo (de hecho, este está más emparentado con los Mosasaurios).

Posiblemente este animal no se haya extinguido si hacemos caso a las tesis de Rex Gilroy, que ha recopilado una serie de avistamientos de este animal a lo largo de la década de los 90. Y Gilroy se puso sobre la pista de este animal en 1979, cuando un granjero de Queensland encontró las huellas de lo que se interpretó como un reptil gigante.

Muchos pueden creer que Gilroy  nos está vendiendo humo, pero lo cierto es que los testimonios de avistamientos de reptiles gigantes datan mucho antes de la documentación del Megalania Prisca, así que no se puede decir que se creó el Críptido después del Animal, mas bien en este caso el Animal existió después del Críptido. Gilroy solo ha atado cabos. Le falta lo más importante: traer un ejemplar vivo de este maravilloso animal y entonces nuestro mundo será un poco más rico.

 

Aqui os dejo un video del Megalania y los aborigenes, es un fragmento de un Documental que pasaron por la Primera y Localia:

 

Ya escribí con anterioridad que, tras la serie de artículos referentes a la existencia de Dinosaurios en África que no sería la primera ni la última vez que escribiríamos acerca de la existencia de animales desconocidos en África. Y creo que tras explorar las áridas llanuras australianas o los misteriosos bosques de la Francia del S.XVIII debemos de retornar a África esta vez en búsqueda del Gambo un Leviathán, oculto en las aguas del Continente Negro.

El misterio del Gambo nace el 12 de Junio de 1988, cuando un joven turista llamado Owen Burham halló un misterioso cadáver de un gran animal marino en un complejo turístico en Gambia. Owen, entusiasta amante de la Naturaleza, comenzó a tomar fotografías del cuerpo mientras los lugareños calificaron el esqueleto como el de un “delfín”. Los lugareños decapitarían luego el esqueleto, vendiendo a un turista la caravela y enterrando el resto.

De acuerdo con las afirmaciones de Owen, el animal mediría unos 4,5 metros de longitud y tendría una coloración de gris en la parte superior y blanca en la inferior. Unas mediciones más precisas arrojarían que la testa del Gambo mediría 1,3 metros. Las fosas nasales estarían ubicadas en la punta del pico y contaba con cuatro pares de aletas, siento las superiores más grandes que las inferiores.

Surgió entonces una polémica acerca de si el cadáver era real o era una broma. Para el Paleontólogo estadounidense Darren Naish el Gambo no es sino un fraude, pero para otros es un animal real.  Para el Criptozoológo Chris Orrick se trataría del cadáver en descomposición de una Ballena Picuda de Sheperd, pero esto entraría frontalmente en conflicto con las afirmaciones de Owen, que afrima que el cadáver no mostraba mucho grado de putrefacción, mientras que los Criptozoólogos Loren Coleman y Patrick Huyghe afirman que podría ser una especia desconocida de Ballena Picuda de Sheperd.

Para otros podría ser una especie de reptil marino como el Plesiosaurio o el Mosasaurio o tal vez una nueva especie de Cocodrilo. También se ha apostillado con la posibilidad de que sea Askeptosaurus o un Cymbospondylus.

Creo que la opción más factible es que sea un cetáceo primitivo como el Basilosaurio o el candidato más firme al concordar con la descripción del Gambo, el Kutchicetus, que habría sobrevivido como recuerdo de la Evolución de los Cetáceos en las misteriosas aguas de África, dando esquinazo así a sus descendientes mucho más modernos y a la Extinción. ¿Siguen vivos hoy día? Quien sabe, de momento las expediciones enviadas para rescatar el cadáver enterrado por los nativos han vuelto con las manos vacías, dejando el enigma sobre la mesa…

 

 

 

La Bestia de Gévaudan es posiblemente el críptido más cercano a la disciplina que estudio: la Historia. Esta bestia puso en jaque al país más poderoso de la Europa del S.XVIII e hizo que Luis XV, el Rey de Francia, tomase el asunto como tema de Estado.

 La Bestia de Gévaudan comienza su serie de muertes en 1764, en la zona de Gévaudan, en el centro de Francia. Su prímera víctima fue Jeane Boullet, una campesina de 14 años. Le segurían 129 personas más, muchas de ellas mujeres y niños. Su reinado de terror concluiría en 1767. Muchas de las víctimas que se le atribuyen presentan signos de abusos sexuales lo que hace pensar que mucha gente dio rienda suelta a sus más bajas pasiones matando, mutilando y violando a su antojo, con la seguridad de que de las muertes serían achacadas a la Bestia.

La Bestia de Gévaudan es descrita como una bestia gigantesca de pelo rojizo, con rayas negras en los cuartos traseros y una cresta de pelos rizados en el lomo. La cola era larga y musculosa y las mandíbulas, fuertes y llenas de dientes. El animal no era uno de los grandes lobos que vivían por los bosques de la región. El Rey de Francia, Luis XV, recién derrotado en la Guerra de los Siete años decide tomar cartas en el asunto. No puede permitir que una bestia campe por sus respetos y aterrorize a sus súbditos y manda dos regimientos de dragones.

Para cuando llega la caballería francesa ya han muerto 54 personas. Los soldados franceses fueron puestos en jaque por la Bestia, si bien un capitán llegó a verla y a afirmar que era tan grande como su caballo. Las naciones enemigas de Francia, como Prusia, se burlaban de esta situación. ¿Cómo era posible que el Ejército de Luis XV les venciese si era incapaz de cazar a un lobo en su país? En Versalles sabían que la cosa se les iba de las manos y sustituyeron a la totalidad de las autoridades locales. Se arrestaron a cazadores que querían confundir al Ejército dejando pistas falsas, se rastreó el monte de arriba a abajo y se le tendieron mil y una trampas, pero la Bestia escapaba y seguía con su reinado de terror.

Y el pueblo acabó estallando. Se acusó a muchos vecinos de ser hombres-lobos, a los gitanos de haber criado en sus circos a alguna mala bestia e incluos, a un noble que había estado en África y tenía una colección zoológica de animales de allí, de haber creado, mediante cruces, a un monstruo indestructible.

El infierno acabaría en 1767, cuando un campesino armado y con balas de plata hechas con medallas de la Virge María fundidas abatió a un lobo de gran tamaño. Poco después se abatió una loba de gran tamaño. El cadáver fue enviado a París, donde llegó en avanzado estado de descomposición. Luis XV contemplaba así a la criatura que había puesto en jaque a su Ejército, que le había ridiculizado ante Europa entera y que había matado a 130 de sus súbditos en tres años de terror (si bien los datos más fiables dicen que sus víctimas pueden ser unas 70 personas).  El esqueleto se conservó en el Museo Natural de París, pero se perdió tras los desórdenes de la Revolución Francesa.

Pero ¿Qué animal pudo cometer tales desmanes? Fuere lo que fuere, nos encontramos ante un gran depreador, que, ante la ausencia de animales grandes a los que abatir, comenzó a atacar humanos .

El sentido común nos dice que nos encontramos ante un Lobo de grandes dimensiones. Sería el Lobo de los Alpes, una subespecie mucho más grande y feroz como causante de los ataques y que se extinguió en el S.XIX. A favor de esta hipótesis tenemos que los ataques cesaron después de abatirse dos Lobos de gran tamaño en el bosque. En contra tenemos, que los Lobos son animales poco inclinados a devorar humano al contrario que otros animales.

También se ha especulado con que dicho animal sea una Hiena. A favor de esta teoría está que la Hiena es un animal que encaja a la perfección con la descripción de la Bestia. En contra, el hecho de que la Hiena no es un cazador, sino que prefiere consumir carroña, animales ya muertos y tener que ahorrarse el perseguirlos. No parece que una Hiena estuviese detrás de estas muertes.

Se dijo entonces que el causante de las muertes fuese un gran felino. Esto no nos debe de extrañar pues desde epóca medieval los nobles y los reyes han poseído colecciones zoológicas privadas donde mantenían animales de todas las partes del mundo. Pudiese ser que un León o un Tigre que hubiese escapado de alguna de estas colecciones el que estuviese detrás de la Bestia de Gévaudan. Sin embargo, la descripción no encaja al 100% con alguno de estos animales que han demostrado en muchas ocasiones cierta  inclinación a cazar humanos, en algunas ocasiones, convertidos en asesinos en serie de personas (casos de los Leones del Tsavo o el de un Tigre en Rawalpindi).

La opción más plausible es que sea el cruce de estos animales, un Ligre. El Ligre es un animal de un tamaño descomunal (lo que encajaría con la descripción dada por el capitán de dragones) y cuyos machos presentan melena y rayas en su cuerpo. Es posible que dicho animal fuese criado en una de estas colecciones zoológicas (durante el S.XIX, estos híbridos serán muy apreciados en zoológicos) y que fuese retirado de circulación (bien abatido, bien capturado) por su adinerado dueño al mismo tiempo que se abatían los dos lobos.

Sea Ligre o Lobo, lo cierto es que la Bestia de Gévaudan mantuvo en jaque a la monarquía más poderosa de la Europa del S. XVIII y se llevó la vida de unas 130 personas.

Tras concluir la serie de artículos que nos han llevado a las selvas del África Central en busca de los últimos dinosaurios (con resultados desalentadores para aquellos que creen que el Continente Negro es un santuario para tan maravillosos animales) nos adentraremos en otras tierras indómitas y no menos salvajes: las de Australia, siguiendo las huellas de un animal maravilloso, el Tilacino. Parece mentira que a día de hoy, Australia, uno de los países más adelantados del mundo pese a ser una nación joven, encierre muchos secretos y misterios. Y un ejemplo de ello es el Tilacino.

No hace mucho, el Tilacino, también llamado Tigre de Tasmania, Lobo de Tasmania o Lobo Marsupial formaba parte de la enorme riqueza zoológica de la que hacía gala Australia antes de la llegada de los primeros europeos. Hoy día, esta maravilla zoológica anda sumergida en las brumas del misterio y trataremos de hablar aquí acerca de la posibilidad de que Benjamin, el último Tilacino que vivió en cautividad y que murió en 1936, en una jaula pequeña y mugrienta en el Hobart Zoo de Tasmania, no fuese el último de los de su especie.

El Tilacino era un animal maravilloso, muestra de la llamada Evolución Convergente (a un mismo problema, la Evolución otorga una misma solución). Era un animal con forma de cánido, de tamaño medio, con un cuerpo estilizado y patas delgadas aunque no demasiados largas y una cola también delgada. Su pelaje era corto y de color leonado, presentando en los cuartos traseros una serie de rayas negras o color café. Era un carnívoro, con unas mandíbulas dotadas de 46 incisivos y capaces de abrirse hasta un ángulo de 120º, que le permitía ingerir pedazos de carne si masticarlos.. Hasta la llegada de los europeos y de los Dingos, el Tilacino era el carnívoro más grande de Australia. Se le presupone un buen sentido del olfato y de la vista y se cree que su coloración le ayudaba a camuflarse y a acechar a sus presas. El macho era más grande y fuerte que la hembra, que tenía en la parte final de su abdomen un marsupio donde criaba a sus cachorros (podían nacer hasta cuatro). Pese a que no se ha conservado archivos sonoros, los colonos británicos afirman que emitía un sonido similar al ladrido de un fox-terrier. Pese a que su aspecto y nomenclatura nos haga pensar que nos encontramos ante un pariente del Lobo o de nuestros queridos amigos los Perros, en realidad el Tilacino estaba emparentado con animales como el Koala o el Canguro.

La llegada del Hombre a Australia supuso la introducción de un duro competidor para el Tilacino: el Dingo. Esta clase de Perro se instaló en el mismo nicho biológico que el Tilacino, por lo que ambas especies entraron en competencia directa por la supremacía de la Isla. Pese a que el Tilacino era más fuerte, el Dingo era un animal mucho más evolucionado y su organización en jaurías les permitió abatir un número de presas mucho mayor que el Tilacino. Así pues, el Dingo fue desplazando al Tilacino de Nueva Guinea y Australia, quedando aislados en la remota región de Kimberly y en la Isla de Tasmania (bastión también del otro carnívoro marsupial: el Demonio de Tasmania).

Durante el S.XVIII y S.XIX los británicos arrivaron a Tasmania, siendo los primeros europeos en documentar el Tilacino para la ciencia. Al principio no hubo problemas, pero los colonos británicos le acusaron de atacar al ganado y se iniciaron campañas de exterminio (de hecho, en 1909, el Gobierno de Tasmania pagaba una libra por cada Tilacino muerto). Tanto el Tilacino como el Demonio de Tasmania fueron puestos contra las cuerdas y si bien puede que estos animales estuviesen detrás de algunos ataques, es cierto que la fama del Tilacino como “devorador de ovejas” es desmesurada. El Tilacino fue cada vez más escaso, lo que llevó a Zoológicos americanos y europeos a interesarse por tener un ejemplar en sus colecciones, para ello no regateaban cantidad alguna: en 1926, el Zoo de Londres pagó 150 libras esterlinas por un ejemplar. El último Tilacino fue capturado en 1933 y vendido al Hobart Zoo de Tasmania y nunca más se volvió a ver uno igual. El ejemplar, de nombre Benjamin vivió en una mugrienta jaula hasta su muerte en 1936. El día de la muerte de Benjamin las autoridades de Tasmania lo delcararon especie protegida, aunque fue demasiado tarde. En 1986, el Tilacino fue declarado como especie extinta…

… ¿Extinta? En los últimos 70 años se han producido unos 300 avistamientos de Tilacinos en Australia, pero las pruebas aportadas (fotografías y vídeos mal enfocados y la frecuente confusión con otras especies que habitan el país, como Dingos y Zorros) no han sido concluyentes y es que solo la captura de un ejemplar vivo o muerto provocará que la comunidad científica reconsidere sus posiciones. Sería maravilloso que el Tilacino se hubiese salvado de los rifles del Hombre en alguna región remota de esa maravillosa tierra que es Australia. El Demonio de Tasmania si lo hizo… 

El Tilacino se convirtió rápidamente en un animal muy popular, apareciendo en el Escudo de la Isla de Tasmania… Por eso, una empresa privada y el Museo Nacional Australiano pusieron en marcha un ambicioso proyecto para clonar al Tilacino, pero inexplicablemente, y tras haber conseguido ADN de Tilacino que facilitase su clonación, el Gobierno australiano paró el proyecto retirando su financiación. La reciente elección de Kevin Rudd como nuevo Primer Ministro de Australia en detrimento de John Howard (el que retiró la financiación) abre la puerta a que se vuelva a poner el proyecto en marcha…

Para finalizar, dejaré tres vídeos acerca de que el Tilacino no nos haya dejado: el primero es de Benjamin, el último Tilacino del que se tiene noticias, mientras que el segundo corresponde a la (mala) filmación de un supuesto Tilacino y el tercero es un fragmento de un programa de Telemadrid llamado La Otra Dimensión dónde aparece una filmación de mejor calidad de otro supuesto Tilacino:

1.

2.

3.

El caso del Tilacino debe de hacernos reflexionar acerca de lo nociva que puede ser la acción del Hombre cuando él desea regular la Naturaleza. Los vídeos os los dejo para que los veaís, compareís y saqueís vuestras conclusiones como yo he sacado las mías. Ahora debemos de esperar para que el proyecto de clonación vuelva o que alguien aporte una prueba contundente para demostar que Benjamin no fue el último de una maravillosa y fascinante especie. Quienes creemos que el Tilacino todavía no se ha marchado así lo deseamos.

Concluiremos con esta serie de artículos referentes a la existencia de Dinosaurios en África. Hoy hablaremos de un animal llamado Emela-Ntouka y que para muchos, se trataría de otro Dinosaurio viviente, que habría dado esquinazo a la extinción y que habría llegado hasta nuestros días oculto en las selvas del África Central.

Su nombre viene del idioma Lingala significa Matador de Elefantes. Es un animal muy presente en las leyendas y mitos de los pigmeos que viven en África central, que lo describen como un animal del tamaño de un Elefante y color verde pálido. Posee cuatro patas cortas y gruesas, además de un cuerno encima de la nariz y de un morro alargado y lleno de dientes. Tendría una cola larga y musculosa como la de un cocodrilo. Su hábitat se encuentra en los terrenos pantanosos de la cuenca del Río Congo, lo que nos llevaría a pensar que este animal posee un modo de vida anfibio y de dieta herbívora, pese a que los aborígenes hablan de que caza humanos, lo que le hace ser temido por éstos. También ataca a elefantes, a los que destripa con su enorme cuerno.

Los primeros testimonios acerca de este misterioso animal nos los da J.E. Hughes en su libro Dieciocho años en el Lago Bangeweulu publicado en 1933, donde Hughes narra la cacería de un Emela-Ntouka (aunque no lo llama por este nombre) a manos de los Wa-Ushi. Habría que esperar a 1954 para que apareciese con su nombre, en un artículo aparecido en la revista Mammalia en un artículo escrito por Lucien Blancou, Inspector Jefe del África Ecuatorial francesa donde nos habla de una criatura más grande que un búfalo y muy agresiva con las siguientes palabras: “[…] también se sabe de la presencia de una bestia que ocasionalmente destripa elefantes, pero no parece prevalecer allí tanto en los distritos mencionados. Se supone que un especimen fue muerto unos veinte años antes en Dongou, pero en la (margen) izquierda del Ubangi y en el Congo Belga”. Esta información fue consignada por Bernard Heuvelmans En la Pista de Animales Desconocidos, aparecido en 1959. En la década de los 80, una expedición dirigida por el criptozoólogo norteamericano Roy Mackal, que viajó a África central siguiendo la pista del Mokèlé-Mbèmbé, se “topó” con las historias en las que estaba envuelto en Emela-Ntouka. Fue Mackal quién aventuró las primeras explicaciones científicas acerca de qué podía ser el Emela-Ntouka.

Para el profesor Mackal, el Emela-Ntouka sería un animal de la familia de los Ceratópsidos, posiblemente un Monoclonius o un Centrosaurus, animales emparentados con el archiconocido Triceratops y cuyas descripciones encajan muy bien con las descripciones que hay del animal. En contra de esta teoría nos encontraríamos que en las excavaciones realizadas por los paleontólogos no se han encontrado restos de estos saurios, por lo que esta hipótesis plantaería más probremas que soluciones: ¿Cómo llegaron estos animales ahí? Y sobre todo, ¿Cuándo?

Estas cuestiones fueron planteadas por el criptozoológo estadounidense Loren Coleman que plantea la opción más viable de que no fuese un dinosaurio, sino una especie de Rinoceronte anfibio. La idea puede parecer descabellada, incluso estúpida, pero no debe descartarse. Los Rinocerontes que hoy conocemos son animales eminentemente terrestes, pero su piel es muy delicada y necesita de baños de lodo para proteger su piel del calor y las picaduras de los insectos. La piel del Emela-Ntounka sería tan delicada que necesitaría de baños frecuentes lo que poco a poco llevaría a este Rinoceronte a hacer parte de su vida en el agua, como lo hacen los Hipopótamos de hoy día. Luego la Evolución le iría adaptando a su nueva vida. Además, el Rinocenronte es un animal muy agresivo pese a ser herbívoro, que ataca a la más mínima provocación lo que justificaría sus ataques a Humanos y Elefantes. A diferencia de sus parientes africanos, el Emela-Ntouka tendría un solo cuerno a imagen y semjanza de los Rinocerontes que habitan Asia.

Muchos investigadores suelen considerar que el Emela-Ntouka es un animal mitológico. Bien de acuerdo, pero los animales mitológicos tienen una base real y debe de investigarse cual es la base zoológica que ha permitido a una cultura “crear” el mito del Emela-Ntouka.

El misterio del Emela-Ntouka sigue ahí, esperando a que lo resuelvan. Debemos de esperar a que alguna prueba irrefutable demuestre la existencia de un Rinoceronte anfibio en África central es real. Que en pleno S.XXI, un animal de este tamaño siga oculto a la ciencia, demuestra que la Tierra, nuestro amado y castigado planeta, contiene muchos secretos.