El Monstruo del Lago Ness es posiblemente el “críptido” más famoso del mundo, sobre el que más se ha escrito, más se ha debatido y más ha aparecido en series de T.V. y películas, por eso he decidido que sea él el primer monstruo en pasar por esta bítacora. El Monstruo del Lago Ness ha traspasado la barrera de la Criptozoología y se ha convertido en un reclamo turístico, pues no pocas son las agencias de viajes que en sus ofertas de viajes por Escocia se ofrece una excursión al Lago Ness para ver si hay suerte y podemos toparnos con tan esquiva criatura. “Nessie”, como cariñosamente se le llama, se ha convertido en una de las muchas cosas que se nos vienen a la cabeza cuando hablamos de Escocia.
Lamentablemente podemos afirmar que “Nessie” es una leyenda y que no hay animal alguno oculto en las profundas y frías aguas del Lago Ness. A lo largo de este artículo, trataremos de desmontar las distintas teorías que se han ido planteando acerca del origen de “Nessie”, así como esbozar un poco la historia de su mito.
Desde siempre circularon historias y leyendas acerca de la presencia de un monstruo en las aguas del Lago Ness (que se encuentra cerca de la ciudad escocesa de Inverness). Ya en la Edad Media se habló de que San Columba salvó a un bañista de morir devorado por un monstruo que habitaba en el Lago Ness. Sería durante los años 30 cuando se producirían los avistamientos que catapultarían a “Nessie” a convertirse en el enigma número uno de los criptozoólogos y en el críptido más famoso del mundo (solo el Yeti y Bigfoot pueden disputarle tal “honor”). Los primeros testimonios tienen en común una cosa: el avistamiento de un enorme reptil acuático.
Hubo una verdadera fiebre por “cazar” al monstruo (fiebre que hoy día aún perdura). Se tomaron fotografías y se hicieron filmaciones (hoy días descartadas, como es el caso de la llamada “Fotografía del Cirujano”) pero que en su tiempo fueron esgrimidas como pruebas irrefutables de la existencia de “Nessie”. ¿Pero qué clase de animal es “Nessie”? Mucho se ha hablado de esto y en los siguientes párrafos lo desglosaremos, así como los “peros” a la posibilidad de que el monstruo del Lago Ness sea este animal.
La imagen que nos viene a la cabeza cuando se nos habla del Monstruo del Lago Ness es la de un Plesiosaurio, un reptil marino que convivió con los Dinosaurios. Que un animal que convivió con los Dinosaurios haya llegado a nuestros días no es algo nuevo ni debe sonar extravagante. Cocodrilos y Tiburones han convivido con estos animales y les han sobrevivido sin apenas grandes cambios evolutivos. ¿Pero como un animal marino como el Plesiosaurio pudo entrar al Lago Ness? El Lago Ness estaba conectado con el mar hace millones de años, ergo la posibilidad de que un grupo de Plesiosaurios se “mudasen” al Lago Ness no debe de ser descartada, como tampoco su posterior aislamiento geológico. Se necesitaría un grupo considerable de Plesiosaurios para poder conformar una comunidad lacustre que llegase, como mínimo hasta nuestros días. Aquí se plantea el primer problema: el Lago Ness no podría mantener a un número muy elevado de Plesiosaurios adultos. La Evolución podría solucionar este problema haciendo que el tamaño de los animales disminuyese y que no demandasen tantos nutrientes. Es una solución que la Evolución ya ha probado con éxito en otras especies animales. El siguiente problema tiene que ver con la reproducción. Llegaría un momento en el que todos los ejemplares del Lago estarían emparentados (se supone que son los últimos de su especie y que no pueden entrar ejemplares nuevos desde que el Lago Ness quedó separado del mar) y llegaría un momento en el que no pudiesen nacer ejemplares viables a todos los efectos. El Plesiosaurio es un reptil marino, es decir hace gran parte de su vida en el medio acuático, pero algunas funciones ha de hacerlas en tierra. Como poner huevos. Resulta sorprendente que nunca nadie haya avistado ni descrito a un Plesiosaurio haciendo un nido en la orilla del lago ni nadie haya descubierto un nido. Puede ser que las puestas se hagan de noche y que el nido se disimule perfectamente como lo hacen los nidos de las Tortugas Marinas. Hay un inconveniente a este aspecto y es que las arenas de las playas tropicales donde anidan las Tortugas Marinas no dan el calor que puede dar el lodo del Lago Ness. Así que nuestros Plesiosaurios se verían obligados a fabricar un túmulo donde poner sus huevos, como hacen muchos Cocodrilos actuales. El último inconveniente a la posibilidad de que el Plesiosaurio haya dado esquinazo a la extinción en un frío lago de Escocia es que es un animal perteneciente al orden de los reptiles. Eso implica que al contrario que lo que los Dinosaurios, los Plesiosaurios tienen sangre fría. Los Plesiosaurios de sangre fría no podrían sobrevivir en las gélidas aguas del Lago Ness.
Descartada la posibilidad de que Nessie sea un Plesiosaurio se aventuró la posibilidad de que sea un mamífero, para ser más exactos, una Foca o una Nutria de tremendas dimensiones y de cuello anormalmente largo. Esta hipótesis falla por la base: las Focas y las Nutrias suelen pasar tiempo en el agua, sí, pero básicamente para buscar comida. El resto de su tiempo lo pasan en tierra. ¿Nadie ha documentado a un grupo de Focas o Nutrias gigantes tomando el sol en la orilla del Lago Ness? Nadie. Nadie ha tomado fotografías o grabaciones de un grupo de animales descansando… Ni siquiera desenfocadas. A favor de esta posibilidad es que estos animales tendrían sangre caliente y que están acostumbrados a habitar en aguas frías.
Se descartó rápidamente la hipótesis de que un gran mamífero sea el archiconocido “Nessie”. Se habló entonces de que fuese un animal marino, un pez, una suerte de Anguila gigante. Esto vuelve a fallar por la base. La mayor parte de los avistamientos del Monstruo del Lago Ness se producen cuando el animal va a la superficie a respirar. Ningún pez muestra un comportamiento así.
Las pruebas no son contundentes. No se ha capturado ningún ejemplar ni se han encontrado restos biológicos como excrementos o incluso, el cadáver de algún ejemplar. Tampoco se han tomado fotografías claras (todas están mal enfocadas) ni se han hecho grabaciones de buena calidad (más bien al contrario, la calidad de estas grabaciones es pésima). Ninguna prueba ha tenido la contundencia suficiente para evitar ser rechazada por todos los expertos.
¿Hay algo en el Lago? Sí, mucha sugestión y un cúmulo de circustancias que han hecho creer que un Plesiosaurio había ido a refugiarse allí. Las condiciones del propio Lago Ness (su forma y demás) hacen que se caiga en la confusión al ver a animales normales como Aves Acuáticas, Focas o Esturiones (estas dos últimas especies visitan asiduamente el Lago Ness) algo más alargadas. Así mismo, las corrientes del propio lago hacen que un objeto como un tronco pueda “nadar” como una serpiente marina. Esto es Nessie amigos: sugestión, animales normales, troncos y una lago con una fisonomía que se presta a los efectos ópticos.